miércoles, 21 de noviembre de 2007

El jóven teldense, Edén Galván, en libertad tras ser multado


Los dos jóvenes españoles Miguel Ángel López Beltrán y Edén Galván Suárez, condenados hoy por la justicia letona a pagar sendas multas de 3.800 euros por ultraje a la bandera, ya están camino de España.
"Estamos relativamente contentos, queremos volver a España y olvidar todo esto", dijo López en conversación telefónica con Efe.
Según el joven, "nos ha tocado pagar el pato, nuestras vidas han estado seis meses en 'stand by'."
Asimismo, comentó que esperaba que el juez fuera "más duro" y añadió que "sólo tuvo palabras positivas" y pronunció la sentencia "con una sonrisa en los labios".
Al leer la condena, el magistrado señaló que "los chicos cometieron un error" y que todo fue "una chiquillada" y "un hecho puntual", por lo que el incidente no es merecedor de una pena mayor.
Según la legislación letona, el delito de ultraje a la bandera nacional puede ser castigado con penas de hasta tres años de cárcel o bien con trabajos sociales o una multa.
La sentencia dictada hoy no contempla prohibición de entrar en Letonia para los jóvenes.
"Hemos tenido que admitir ultraje a la bandera, porque así califica la legislación letona el bajar banderolas ornamentales colgadas de una farola", indicó López y agregó que la fiscalía "no tuvo en cuenta que no dañáramos las banderas".
Según el consulado de España en Riga,los dos españoles admitieron haberse llevado banderas letonas como recuerdo y en un primer momento rechazaron la acusación de ultraje a la enseña estatal de ese país báltico.
Sin embargo, aconsejados por sus abogados, los jóvenes decidieron aceptar la acusación de ultraje y no recurrir la sentencia, ya que tratar de demostrar que no hubo intención de injuria a la bandera alargaría innecesariamente el proceso.
Con esta sentencia, el juez ratificó el acuerdo judicial alcanzado la víspera entre el ministerio público y la defensa.
La misma multa fue aplicada a dos portugueses que fueron detenidos con los españoles en mayo pasado, cuando se produjeron los hechos.
Los jóvenes no tendrán que abonar la multa ya que quedó sufragada con el pago de la fianza del mismo monto que efectuaron en junio pasado para obtener la libertad provisional y viajar de regreso a España.
Según el cónsul de España en Letonia, Bernardo López, el juicio ha concluido "tal y como se esperaba, y según lo acordado".
Los chicos están "contentos, tranquilos y satisfechos de que todo esto haya acabado", agregó.
Durante los dos días que ha durado el juicio, ambos españoles han estado acompañados por el cónsul, que siempre confió en que el incidente quedara en una simple reprimenda.
El diplomático opinó que el juicio fue "algo puramente formal" y agregó que "no se llegó a entrar en el fondo de la cuestión".
Los jóvenes fueron retenidos en Riga entre el 16 de mayo y el 4 de junio, después de que la policía los detuviera junto a otros cinco estudiantes portugueses, tras ser avisada de que varios extranjeros, al parecer ebrios, supuestamente habían descolgado y pisoteado una bandera letona en el malecón del río Daugava.
Al ver a los agentes, los jóvenes habrían arrojado al río dos banderas, que posteriormente fueron rescatadas por los bomberos, y además se les incautaron otras tres enseñas, que habían quitado de unos barcos atracados en un muelle.
Para Miguel Ángel López, su detención y la de sus compañeros y su posterior ingreso en prisión fueron "desproporcionados".
También el cónsul vio "desproporcionada" la reacción de las autoridades y criticó duramente el comportamiento de la Policía de ese país báltico, miembro de la Unión Europea desde 2004.

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